Carlos Sainz, piloto de Fórmula 1 del equipo Williams y presidente de la Asociación de Pilotos de Gran Premio (GPDA), ha expresado su esperanza de que la dirección de la F1 y el organismo rector, la FIA, mantengan una postura «dura» para impulsar los cambios en las unidades de potencia previstos para 2027.
Los actores del deporte están actualmente enfrascados en discusiones sobre ajustes significativos en la reglamentación para la próxima temporada, con el objetivo de mejorar aún más las normas introducidas para 2026. Entre las propuestas sobre la mesa se encuentra la posibilidad de un reparto aproximado del 60% de potencia proveniente de la combustión y un 40% de la parte eléctrica.
Sainz enfatiza la importancia de que las decisiones se tomen con firmeza y convicción, a pesar de las complejas negociaciones que implican a múltiples partes interesadas. La meta es asegurar que las futuras regulaciones de las unidades de potencia sean competitivas, sostenibles y emocionantes para los aficionados.

