En una segunda sesión de entrenamientos muy accidentada del Gran Premio de Azerbaiyán, Lewis Hamilton demostró el impresionante ritmo de Ferrari al liderar la tabla de tiempos, contribuyendo a un sólido doblete para la Scuderia. Esta sesión resultó ser un desafío para McLaren, cuyos aspirantes al campeonato, Lando Norris y Oscar Piastri, sufrieron sendos incidentes contra los muros de la pista.
La jornada del viernes en el exigente circuito urbano de Bakú fue, como es habitual, muy dramática, continuando la tónica de una primera sesión ya de por sí movida. Mientras Ferrari aprovechaba la oportunidad para liderar la clasificación, McLaren se encontró con contratiempos inesperados en un fin de semana en el que potencialmente podrían haber asegurado el Campeonato de Constructores de 2025.
Lando Norris, quien había marcado el tiempo más rápido por la mañana, vio su sesión de práctica de la tarde reducida a tan solo 30 minutos. En su séptima vuelta, al salir de la Curva Cuatro, rozó el muro, causando daños en la parte trasera izquierda de su coche.
Aunque Norris logró llevar su monoplaza de vuelta a boxes, este fue rápidamente trasladado al garaje para inspecciones exhaustivas. Esto significó que se perdió el resto de la crucial sesión, incluyendo las vitales simulaciones de tandas largas.
«Fue costoso,» admitió Norris, quien finalmente se clasificó 10º.
Añadió que prefería forzar los límites y explorar las capacidades del coche, incluso si eso resultaba en un incidente, en lugar de adoptar un enfoque conservador.
