Según informes, los pilotos de Fórmula 1 de Aston Martin están restringidos a un máximo de 25 vueltas durante las sesiones de prueba. Esta limitación se debe a las severas vibraciones que emanan de la unidad de potencia Honda, las cuales representan un riesgo de daño nervioso para sus manos.
La asociación entre Aston Martin y Honda tuvo un comienzo difícil durante las pruebas de pretemporada, caracterizado por varios problemas de fiabilidad que limitaron considerablemente el tiempo en pista del monoplaza AMR26. Estas dificultades iniciales subrayan los obstáculos que el equipo debe superar para garantizar la seguridad de los pilotos y un rendimiento óptimo.

