Oscar Piastri se adjudicó la primera posición en una segunda sesión de práctica notablemente caótica durante el Gran Premio de Singapur. La sesión estuvo plagada de interrupciones significativas, incluyendo un inusual incidente en la calle de boxes donde el Ferrari de Charles Leclerc colisionó con el McLaren de su compañero de equipo, Lando Norris.
La práctica fue suspendida en dos ocasiones por largas banderas rojas, causadas por los accidentes de George Russell y Liam Lawson. Esta situación generó una prisa desesperada entre los equipos por volver a la pista, lo que, a su vez, contribuyó al peculiar contacto entre Norris y Leclerc.
A pesar de que el alerón delantero de Norris sufrió daños, el equipo McLaren logró repararlo rápidamente, permitiendo al piloto británico completar su simulación de clasificación. Finalizó en la quinta posición, 0.483 segundos por detrás de Piastri, quien ahora supera a Norris por 25 puntos en el Campeonato de Pilotos.
Norris expresó su descontento, indicando que el percance «le costó al equipo un poco de dinero, lo cual es una pena». Describió su día como «difícil», sintiéndose ajeno al rendimiento del coche en comparación con su dominante actuación en el Gran Premio de Singapur del año pasado. Aunque reconoció la velocidad de Piastri, atribuyó su propia jornada a «simplemente no haber hecho un muy buen trabajo».
Posteriormente, los comisarios impusieron una multa de 10.000 € a Ferrari por la liberación insegura del coche que condujo al contacto en el pit lane.
