El Gran Premio de Singapur fue testigo de cómo George Russell acaparó inesperadamente la atención, eclipsando a los contendientes al título Oscar Piastri, Lando Norris y Max Verstappen. Sin embargo, sus posiciones finales en la carrera tuvieron implicaciones cruciales para la lucha por el campeonato de Fórmula 1 de 2025.
Antes del evento, la atención se centró en si Piastri, el líder del campeonato, y su compañero de equipo en McLaren, Norris, su rival más cercano, podrían responder a las victorias consecutivas que Max Verstappen había logrado para Red Bull en Italia y Azerbaiyán.
Contra todo pronóstico, Russell ofreció una actuación destacada, asegurando la pole position a pesar de sufrir una enfermedad y un accidente durante los entrenamientos del viernes. Esto allanó el camino para su victoria dominante el domingo, ya que los adelantamientos resultaron ser extremadamente difíciles en el Circuito Urbano de Marina Bay.
La emoción principal de la carrera se desató en la primera vuelta, involucrando a los tres contendientes al campeonato. Norris se disparó del quinto al tercer lugar, superando inicialmente al Mercedes de Kimi Antonelli antes de adelantar a Piastri en la Curva 3, en una maniobra que incluyó contacto con su compañero de equipo y con Verstappen.
Aunque Norris presionó intensamente a Verstappen durante toda la carrera, el piloto de Red Bull defendió con éxito su posición, extendiendo su impresionante racha de cuatro carreras consecutivas entre los dos primeros. Por su parte, Piastri careció del ritmo necesario para luchar por un puesto en el podio.

