A medida que se intensifican los preparativos para la próxima temporada de Fórmula 1, las discusiones han girado en gran medida en torno a dos aspectos clave: la gestión de la energía y, notablemente, la relación de compresión. Este término técnico define de forma sencilla la relación entre los volúmenes máximo y mínimo dentro de un cilindro del motor, específicamente, el volumen cuando el pistón está en su punto más bajo en comparación con cuando está en su punto más alto. El objetivo detrás de la normativa de motores de 2026 es mejorar la accesibilidad para los nuevos fabricantes y facilitar el desarrollo con unidades de potencia completamente sostenibles.
El compromiso de motores de la FIA: ¿Una solución justa para Mercedes y sus rivales de F1?

